![]() Disparo del arco de poleas |
Tiro con Arco Compuesto |
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La Prehensión del Arco CompuestoLa mano que empuña el arco, no debe abrazar todo el manillar ni mucho menos hacerlo con fuerza, de lo contario, induciremos un giro o inclinación del bastidor al momento del disparo con la consiguiente desviación de la flecha. Cuando se realizan las pruebas de calibración de un arco compuesto, se puede observar cómo varía nuestra precisión y el rendimiento del arco según como lo empuñemos. La manera correcta de empuñarlo es tomándolo entre el pulgar y el índice con los nudillos de los otros dedos en un ángulo de 45 grados con respecto a la vertical. Los dedos que rodean el manillar, se contactan sin ejercer presión. Otra de las maneras de tomar un arco por el manillar es relajando y abriendo el pulgar y el índice, apoyando el morro del pulgar en la parte superior de la empuñadura.
El Estiramiento de la CuerdaLa cuerda se puede jalar directamente con los dedos
o utilizando un liberador o disparador (release en inglés) que
tracciona la piola desde un aza de cuerda o directamente desde el cordel.
Estos implementos tienen una boca que al cerrarse deja a la cuarda asegurada
o aprehendidad. Cuando se ha alcanzado la tensión máxima,
es decir, nuestra capacidad de apertura, se libera la cuerda apretando
el gatillo del disparador. El brazo que sostiene al arco debe quedar relajado,
como sucede cuando el estiramiento del arco está bien ajustado
a nuestra capacidad. Hecho el disparo, no debemos bajar el arco de inmediato
so riesgo de interferir en el despegue y despeje de la flecha. Debemos
"anclar" la cuerda siempre en el mismo lugar, es decir, tener
siempre un punto de refencia facial para no variar la técnica del
disparo del arco compuesto. Existen unos implementos llamdos botones
besadores, que son muy útiles porque permiten posicionar la
piola estirada en un lugar específico de nuestra cara (por ejemplo
comisura labial).
La Postura CorporalEn la apertura máxima, y con la mira en el blanco,
nuestra cara debe girar hacia la cuerda para que el ojo que apunta mire
a través de la mirilla sin necesidad de extender o flectar la cabeza.
La nariz debe tocar la cuerda y, así, estaremos en linea con la
cuerda y la mira. La postura del cuerpo es igual a la que adopta el arquero
olímpico al tensar y disparar con su arco tradicional. Nuestros
pies deben sustentarse firme y equilbradamente en el suelo; el izquierdo
girado hacia el blanco y el derecho perpendicular a la linea que forma
nuestro ojo y la mira en dirección al blanco. Entre ambos pies
debiera formarse un ángulo agudo algo mayor a los 45 grados. Al
mismo tiempo, nuetros tronco debe girar un tanto para así quedar
encarando a la diana. Si bien hay otras formas de pararse frente al blanco,
la forma descrita es la más usada.
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